domingo 6 de julio de 2008

Esa canción.. ese poema.

He estado pensando tanto.. esa persona me dejó pensando sobre muchas cosas.. sobre mí. Sobre por qué no paro todo esto.. ¿Por qué? Es casi ilógico, pero este tipo de problemas suelen ser ilógicos. Y además, esto es más allá de un problema, un complejo, parece un trastorno. Cicatrices del alma. Pero las cicatrices se borran. Y creo ser capaz de borrarlas, puedo encontrar el camino que me lleve a mí misma, al centro de mis temores y los desvanezca, sé que soy capaz de iluminarme y no volverme brillante y vana, soy capaz de ser clara y tranquila, de ser más astuta y no contaminarme de la podredumbre mundana de hoy. Sí, podré hacer todo lo que quiera, el primer paso es decidirme -y me refiero a gritar decidida y segura- a querer de verdad que así sea, y luego hay que empezar. El primer impulso, las ganas, el motor... y el alma fluirá por su camino, por su senda hacia su equilibrio, su lugar anhelado, aquel balance esencial que le dejará avanzar tranquila hacia su meta.
He escuchado esa canción todo el día, toda la noche.. desde mi rinconcito oscuro veo el resplandor de aquella melodía tan bella, y ese poema cantado me insta a soñar.. a abrir las alas de mi imaginación traviesa.. ¿y si hubiera la chance, la oportunidad pequeñita de que los sueños de mi torpe corazón se llegaran a concretar?.. Si tan sólo un instante mi ser pueda verse sin sombras en el espejo, tal como es.. y en ese instante un pedacito de mi esencia pueda colarse en su interior.. si tan sólo en aquel instante en el que yo me vea él tambien me vea, y las notas de mi cantar le lleguen a su corazón, y yo ya no sea tan pequeñita, ni él tampoco, ni yo esté tan sola, ni él tampoco. Y aunque mi tendencia natural -en este momento aún oscuro- sea pensar que aquello es totalmente imposible, mi corazón torpecito suele ser más travieso que todos mis miedos e inseguridades, y termina abriendo tanto sus alas como para volar mucho más allá de todo lo que yo soy ahora. Y hay que escuchar al corazón.. de todas maneras quiero creerle lo que me dice, quiero soñar todas esas cosas, y verme correr, avanzar, caer, levantarme de nuevo, no importa lo que cueste ni lo que duela, pero llegar allí, y poder ver cómo todo mi sueño se cumple. Quiero verme feliz, tranquila, siendo como siempre pero más que siempre, ver esa parte oscurecida que me cubre frente a mi imagen, quiero escaparme de mis corazas y llegar a mí, y no tan solo verme sino gritarme, redibujarme, cantarme.. entregarme. Y ser un buen regalo.. como siempre he sido y en cierta forma no he querido ser.
Ahora que lo pienso.. he de dejar de recriminarle tanto a mi corazón su torpeza.. pues soy yo la torpe y no él, que me grita mientras lo amordazo. Las cosas que yo siento no están mál.. no debo anularlas, esta vez no me hare la sorda y no me negaré lo que más me gusta. No, he de quebrar el curso del ciclo vicioso, he de abrir el alma, la mente y el corazón a mi camino anhelado, sip, voy a abrirme paso entre mis espinas crueles, he de romper la cerca amarga que me envenena, rompere la rutina suicida de mi alma esculpida de cicatrices. Porque, simple y llanamente porque estoy segura de que puedo =).

(L) Prefiero ser el ruido impetuoso de un corazón cansado pero decidido, que el silencio de un alma resignada a su destino pobre y oscuro (L)

1 comentarios:

MandylioN dijo...

Sabias que?
cuando estoy frente a ti
no estoy frente a la pequeña niña torpe, estoy frente a un corazon gigante.