Patrañas.

En este sucio mundo actual capitalista sólo nos venden patrañas, pero el problema moderno no radica allí, radica en que compramos aquellas patrañas y mas aun somos relativamente felices en esta posición, jugamos un rol y cada quien conoce su parte en el juego. Todos tenemos nuestras máscaras, nuestros objetivos, nuestra manera de obtener lo que queremos y necesitamos. Me parece horrible y Real. Tal vez mi patético desencanto frente a esta realidad sea lo verdaderamente pobre y lamentable, la parte perdedora, aquel sector del universo totalmente erróneo e inútil. Es tal vez mi egoísmo humano que me lleva a tratar de convencerme de que lucho por ser una buena persona que sólo sobrevive a su agresivo medio. Tal vez -y este "tal vez" es parte de todo ello- es sólo un triste autoconvencimiento de que no me estoy justificando, de que no le estoy buscando la belleza a aquel estúpido afán de melancolizar todo y volverlo trágico, hiriente, agónicamente artístico.
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