Letargo
No sé que me pasa... estoy entumecida, no sé. El año pasado luché con todo de mí por salvar un amor que no tenía futuro. Perdí, y quedé cansadísima. Han pasado los meses y me he dedicado a mí, a mi música... He entregado arte y enseñanza. Estoy contenta cómo se han dado las cosas para mí. Mi arte abre sus alas... y es lindo como se desenvuelve desde mí hasta rodearme por dentro, por fuera, por todos lados. Pero no sé, no puedo arrancarme simplemente. Mis sentimientos son mi todo. No me gusta amarrarlos, porque no sería yo. Y me mueven, corren, saltan, se ríen de mí. Y el destino... es una paradoja constante. ¿Se estará burlando de mí? ¿Me estará premiando por ser una persona apasionada?
No sé qué está pasando. Te conocí en circunstancias tan aleatorias... Pudiste haber sido cualquiera. Yo pude no haber sido... pero fui. Y soy. Y siento. Siento tantas cosas. Pero ya no es como antes, no estoy saltando ni gritándolo. Estoy entumecida. Tan llena de esto, que no puedo moverme. No puedo gritar, no puedo cantar, no puedo dibujar. Y escribo esto como para que mi alma pueda decir auxilio, me estoy ahogando. No es tan sólo tu pelo, tu piel blanca, tus ojitos de niño ñoño. Eres tú. Y el momento, y la forma. Tan aleatorio, imposible. En la red hay tantas personas, con tantos gustos. Pero fuiste tú, estuviste ahí abriendo la ventana de tu red a todos, y justo fui yo, quien agregó el contacto y quien jamás soñó que pudiera ser así. Claro, he de admitir que mi corazón inquieto siempre busca una tortura nueva y placentera. Pero esta vez he sido distinta. Sólo he sido... en medio de este oceano de imposibles concordantes. Y eres. Fuiste en aquel preciso momento en que tenías que ser. Estás ahora presente, y yo estoy quieta. No entiendo nada. De tantos países en el mundo, y justo en aquel lejano país donde vives, allá en Costa Rica, lejano y lindo. Y justo allá me lleva el destino en una oportunidad rara, exótica, que no sé de dónde vino. ¿Es acaso esto algo que Dios me quiere enseñar? ¿O será simplemente el destino juguetón que me quiere jugar una mala pasada? ¿Se estará burlando de mí la vida, o se burla de ella misma, de la distancia, de lo imposible, de la sociedad moderna con su juguetito favorito, internet? Estoy como asustada, en letargo, entumecida, no sé qué me pasa. ¡Nunca había estado así! Estoy tan asustada que me he quedado quieta. He sonreído, sí, tengo la sonrisa idiota en mi cara desde anoche. Pero no he dicho nada a nadie. De hecho, no tengo esa típica necesidad de vomitarlo todo. Incluso, hay un algo que me pide que me quede así, pasmada, entumecida, sin hacer nada. Ni siquiera he escrito el ensayo para la beca, para ir a Costa Rica, para que el destino haga lo que quiere. ¡No puedo! Algo, no se qué, me lo está impidiendo... y aún recuerdo aquel momento místico, en que nos mirabamos, reventábamos de la risa por todo. xD me dijiste que soy la primer chica que conoces así. Y te lo juro, tú también eres la primera persona que conozco así. Tan tú, pero aún asi tienes muchísimo de mí en ti. Es una conexión extraña. A mí siempre me pareció que yo me lo inventaba. Esta maldita necesidad de no estar sola. Pero anoche, frente a esa camarita pasó algo distinto. Tú me has dicho que eres inexpresivo, pero ayer sentí algo más allá de las palabras. Más allá de lo que mi imaginación loca pueda inventar. Algo que no podré volver a sentir si no te veo otra vez... y eso es lo que me tiene asustada, anestesiada, entumecida. En verdad por dentro tirito de miedo. Todo es tan distinto, todo es tan desconocido y fantástico, tan acarameladamente ridículo y suave que tengo miedo. No puedo llorar, es extraño. Es casi onírico. En serio, quiero despertar. Pero sigo soñando despierta, es desesperante. En verdad es como si desde anoche, que nunca me dormí, no pudiera salir más de este sueño. Me atrapó, y tiemblo de nervios en él. Y me imagino que sentirás tú, que no expresas nada. En serio yo pensaba que esto era estúpido, que me lo estaba inventando. Me regañé por idiota. Seguí despierta, pero anoche me he dormido a la realidad. Y no me despierto. ¿Por qué no me despierto? Tengo miedo, siento irracionalmente y con locura que a ti también te está pasando algo parecido, tengo una esperanza imbécil de que tú también tirites por dentro y que tengas miedo de todo este absurdo. Que te estés retando y sintiendo imbécil. Sinceramente, no creo que sea así, pero pasa algo tan extraño hoy... cuando recuerdo aquella burbuja sedante en que estabamos riéndonos de todo, me da una extraña confianza, luego un letargo, luego un miedo. ¿en serio, ya, qué mierda está pasando? Tal vez me estoy volviendo loca de soledad, o, más que soledad, de fantasía. Ya basta, ¿por qué mi mundo interno tiene que ser tan grande? Me pierdo en él. De él surgen raíces extrañas que me amarran y me dan miedo. Quisiera no ser así, pero me ha dado una especie de síndrome de estocolmo con mi propio yo y hasta me gusta encerrarme en mi mundo falso. Es que es tan embriagante... Pero anoche he tenido una especie de sobredosis. Estoy sedada. ¡¡¿Qué está pasandome, en serio?!! Ya basta. Tengo que ser como siempre. Tengo un ensayo que redactar. Por favor, debo salir de mí misma por un momento. Y tú, lindo, deja de hacerte el real. No, en serio. Esas cosas que soñé anoche... si son en verdad reales, que lo sean, pero no se queden así tan imaginarias. Muévanse. Abrácenme. Abrázame. Te quiero, y no quiero quererte. Tengo ganas de llorar, mucho miedo, y un ensayo por redactar. Ya, no... En serio. Ya basta.
No sé qué está pasando. Te conocí en circunstancias tan aleatorias... Pudiste haber sido cualquiera. Yo pude no haber sido... pero fui. Y soy. Y siento. Siento tantas cosas. Pero ya no es como antes, no estoy saltando ni gritándolo. Estoy entumecida. Tan llena de esto, que no puedo moverme. No puedo gritar, no puedo cantar, no puedo dibujar. Y escribo esto como para que mi alma pueda decir auxilio, me estoy ahogando. No es tan sólo tu pelo, tu piel blanca, tus ojitos de niño ñoño. Eres tú. Y el momento, y la forma. Tan aleatorio, imposible. En la red hay tantas personas, con tantos gustos. Pero fuiste tú, estuviste ahí abriendo la ventana de tu red a todos, y justo fui yo, quien agregó el contacto y quien jamás soñó que pudiera ser así. Claro, he de admitir que mi corazón inquieto siempre busca una tortura nueva y placentera. Pero esta vez he sido distinta. Sólo he sido... en medio de este oceano de imposibles concordantes. Y eres. Fuiste en aquel preciso momento en que tenías que ser. Estás ahora presente, y yo estoy quieta. No entiendo nada. De tantos países en el mundo, y justo en aquel lejano país donde vives, allá en Costa Rica, lejano y lindo. Y justo allá me lleva el destino en una oportunidad rara, exótica, que no sé de dónde vino. ¿Es acaso esto algo que Dios me quiere enseñar? ¿O será simplemente el destino juguetón que me quiere jugar una mala pasada? ¿Se estará burlando de mí la vida, o se burla de ella misma, de la distancia, de lo imposible, de la sociedad moderna con su juguetito favorito, internet? Estoy como asustada, en letargo, entumecida, no sé qué me pasa. ¡Nunca había estado así! Estoy tan asustada que me he quedado quieta. He sonreído, sí, tengo la sonrisa idiota en mi cara desde anoche. Pero no he dicho nada a nadie. De hecho, no tengo esa típica necesidad de vomitarlo todo. Incluso, hay un algo que me pide que me quede así, pasmada, entumecida, sin hacer nada. Ni siquiera he escrito el ensayo para la beca, para ir a Costa Rica, para que el destino haga lo que quiere. ¡No puedo! Algo, no se qué, me lo está impidiendo... y aún recuerdo aquel momento místico, en que nos mirabamos, reventábamos de la risa por todo. xD me dijiste que soy la primer chica que conoces así. Y te lo juro, tú también eres la primera persona que conozco así. Tan tú, pero aún asi tienes muchísimo de mí en ti. Es una conexión extraña. A mí siempre me pareció que yo me lo inventaba. Esta maldita necesidad de no estar sola. Pero anoche, frente a esa camarita pasó algo distinto. Tú me has dicho que eres inexpresivo, pero ayer sentí algo más allá de las palabras. Más allá de lo que mi imaginación loca pueda inventar. Algo que no podré volver a sentir si no te veo otra vez... y eso es lo que me tiene asustada, anestesiada, entumecida. En verdad por dentro tirito de miedo. Todo es tan distinto, todo es tan desconocido y fantástico, tan acarameladamente ridículo y suave que tengo miedo. No puedo llorar, es extraño. Es casi onírico. En serio, quiero despertar. Pero sigo soñando despierta, es desesperante. En verdad es como si desde anoche, que nunca me dormí, no pudiera salir más de este sueño. Me atrapó, y tiemblo de nervios en él. Y me imagino que sentirás tú, que no expresas nada. En serio yo pensaba que esto era estúpido, que me lo estaba inventando. Me regañé por idiota. Seguí despierta, pero anoche me he dormido a la realidad. Y no me despierto. ¿Por qué no me despierto? Tengo miedo, siento irracionalmente y con locura que a ti también te está pasando algo parecido, tengo una esperanza imbécil de que tú también tirites por dentro y que tengas miedo de todo este absurdo. Que te estés retando y sintiendo imbécil. Sinceramente, no creo que sea así, pero pasa algo tan extraño hoy... cuando recuerdo aquella burbuja sedante en que estabamos riéndonos de todo, me da una extraña confianza, luego un letargo, luego un miedo. ¿en serio, ya, qué mierda está pasando? Tal vez me estoy volviendo loca de soledad, o, más que soledad, de fantasía. Ya basta, ¿por qué mi mundo interno tiene que ser tan grande? Me pierdo en él. De él surgen raíces extrañas que me amarran y me dan miedo. Quisiera no ser así, pero me ha dado una especie de síndrome de estocolmo con mi propio yo y hasta me gusta encerrarme en mi mundo falso. Es que es tan embriagante... Pero anoche he tenido una especie de sobredosis. Estoy sedada. ¡¡¿Qué está pasandome, en serio?!! Ya basta. Tengo que ser como siempre. Tengo un ensayo que redactar. Por favor, debo salir de mí misma por un momento. Y tú, lindo, deja de hacerte el real. No, en serio. Esas cosas que soñé anoche... si son en verdad reales, que lo sean, pero no se queden así tan imaginarias. Muévanse. Abrácenme. Abrázame. Te quiero, y no quiero quererte. Tengo ganas de llorar, mucho miedo, y un ensayo por redactar. Ya, no... En serio. Ya basta.
Comentarios