Vivir por dentro

Ya sé qué es lo que pasa, pues. Es que nuevamente me puse a vivir por dentro. Desde ayer, curiosamente, mientras pensaba en que me dormí a la realidad, me empecé a despertar, pero no me desperté en ella, me desperté a ella. Seguía en mis eternas ensoñaciones, pero ahora es un poquito diferente. Lo que pasa es que me puse a soñar a la realidad. Así bien real, como vivo por fuera. Y lo más bizarro es que aun por fuera vivo por dentro, así que casi estaba viendo el exterior con mi interior. Obviamente he estado pensando en ti. Ese placer culpable no me lo niego por ningún motivo. Pero lo diferente es que analicé las cosas como son en verdad. Nunca jamás, a pesar de que pasamos horas y horas hablando las más fascinantes incoherencias que nuestras imaginativas mentes puedan crear, has sentido un poquitito de todo lo que llevo dentro, que es, para deleite mío, como el noventa porciento de lo que soy. Tampoco me he adentrado en tus profundidades. Y para colmo, no te he dejado tranquilo, ni me he dejado tranquila del sueño de ti. Porque me gustas, pero no entero, me gusta demasiado esa parte de ti que me has dejado ver, de la cual no he anhelado más, tampoco. Me he sorprendido nuevamente deleitandome con sueños. No quiero realidades, no me gustan, ¡no las soporto!... bueno, no las soportaba. Porque me he sorprendido anhelándolas, pero de verdad po... ¡por dentro! Anhelé realidades... no sé, quizás estoy creciendo. Pero quise imaginarte escuchándome, siendo un compañero, un confidente, un apoyo, un hombro donde llorar, y un pecho donde esconderme cuando sienta miedo. Y no me pude imaginar eso. No lo concebí desde mi percepción de ti, y por primera vez en muchos años, me cansé de soñar. Es decir, me cansé de soñar con sueños. Quise soñar algo más profundo, una realidad ensoñadora pero factible. Ya no sólo quiero soñar mis ilusiones, sino que quiero vivirlas. Y sé que se puede. Se puede, ya muchos lo han hecho. Mis sueños, mis ilusiones y esperanzas pueden ser factibles. Lo sé, ahora sueño otras cosas porque aunque por fuera vivo por dentro, aprendo, absorbo muchas experiencias y mi interior calentito crece y crece sin medidas -sí, aunque pareciera imposible esta yo interior e incansable se expande para siempre y sin límites- hasta que mi exterior tenga una forma parecida a la de una mujer. Quiero soñar con un príncipe azul, no un niño otaku de otro país. Eso, por supuesto, no implica que deje de stalkear su facebook ni dibujarlo, ni ensoñármelo a mí. Ni tampoco implica que dejaré de buscar indicios de su interior en cada frase que me escriba, como me acaba de pasar. Pero ya no me abandonaré a ensoñaciones más jóvenes. Quiero soñar en grande. Quiero soñar de grande. Y poco a poco voy creciendo, y me deleito en mis aprendizajes nuevos. Es entretenido jugar a estar viva. Me canso, sí, hay veces en las que quisiera accidentalmente cruzar la calle mientras viene a gran velocidad un camión que sí alcancé a ver, solamente porque así podría descansar sin culpables. Pero aún me queda coraje para vivir por dentro a la vertiginosa velocidad a lo que lo hago, y aún me gusta más de lo que lo odio. Aún amo ser yo. Así que a seguir no más. No quiero arrepentirme. Sólo quiero seguir más y más por mi carretera incansable. Soy joven, el mundo está a mis pies. Quiero construirlo como quiera, pintarlo y dejarlo lindo, para que por lo menos por dentro se vea como quiero. Jajaja, estoy loca, pero es lo más rico cuando una es artista.
20/11/2010

Comentarios

Entradas populares